Extender la herramienta

Han pasado dieciséis años del siglo XXI, las vanguardias como síntoma de la modernidad parecían ser el patrón que iba a regir por un largo tiempo. El avance tecnológico aceleró los procesos, creando redes de comunicación globales instantáneas y múltiples herramientas. En la actualidad, no podemos seguir abordando esta relación entre el arte y la tecnología como una novedad.

En Extender la herramienta se busca comenzar a categorizar qué clases de tensiones se ponen en juego en las obras electrónicas. En Retrato de una niña sonriendo, de Emmanuel Pidré, la tecnología toma protagonismo en el proceso en que se llega a la materialidad de la obra. Con un profundo sentido emocional, materializa un ejercicio de la memoria mediante el proceso de deconstrucción de la imagen de una niña sonriendo en un tiempo aparentemente inexistente pero que aun así nunca desapareció del todo. En otras ocasiones, la tecnología se expone en la obra misma, en Una y tres lluvias, Mano Leyrado utiliza los aparatos de uso cotidianos sacándolos de su contexto, resignificándolos. De esta manera, nos sumerge en la tensión tautológica del arte conceptual, brindando un juego de relaciones entre los objetos y su significado. A su vez, da cuenta de la capacidad generativa que nos brinda la programación, construyendo una obra en constante formación.

En Tres círculos en el espacio, de Cecilia Rosso, yace la tensión entre la dimensión material y la digital entrelazadas en la obra. El proceso de abstracción de la realidad mediado por la herramienta tecnológica genera un estado de inmersión que recuerda al arte cinético. Aquí, la tecnología se encuentra desligada del sentido, funcionando específicamente como herramienta de materialización.

Diferente es el caso de Retratos, de Leandro Garber, donde el soporte de reproducción es parte del sentido, poniéndose en tensión con el tipo de representación, perteneciente a otra época, de esta manera constituye un fuerte concepto de anacronismo.

El planteo de las artistas Rox Vazquez y Cez Comerci en SynBiosis, nos lleva a recorrer una instalación-objeto en cuya materialización la tecnología es una parte más del conjunto de recursos, y profundiza sobre los conceptos en torno al desarrollo tecnológico y su asimilación con las Ciencias Naturales.

En Proxy by Proxy, de Luciano Foglia se encuentra una de las características más importantes de las tecnologías electrónicas, la capacidad interactiva. Con ella el artista propone un relato no-lineal, donde el espectador podrá ser dueño de su propia perspectiva, desestructurando la relación unidireccional entre él y el artista.

Extender la herramienta genera así un entramado de tecnologías tomadas por los artistas, formas en las que pueden ser utilizados la materialidad y el diálogo para obtener la pregnancia en el espectador, una experiencia que busca acompañarlo de allí en adelante.